Un amor brutal
Esta noche tan profunda, con tu sangre me quiero embriagar, solo déjate llevar. Cierra tus ojos y comienza volar danzando entre tumbas y gritos de dolor; ciento tu frió cuerpo debilitándose lentamente.
¡De este sueño jamás despertaras! Tu alma será mía, inmortal conmigo serás.
Siente mis manos recorriendo tu cuerpo, embarrando tu sangre con un ritmo mortal, sinfonías oscuras en un bosque medieval entregándonos al beso de la muerte y soñando con el más allá.
¿Sientes el dolor? ...
¡Quiero oírte gritar! ...
En mi dulce victima te convertirás. Morirás poco a poco y en una tumba de rosas negras descansaras.
Yo beberé tu sangre, ante almas oscuras, sacrificare mi amor por ti.
Es infinito el sueño donde nuestras almas se unen y con la muerte juegan. Caminando sobre espadas y durmiendo entre serpientes. Ven asi mí, entra en mí, piérdete en mi alma, entrégate a mí.
Yo te observare morir lentamente y contigo navegare entre sombras infernales, abismos negros; dolores eternos y largos sufrimientos.
Te veo pálido tú tiempo termino. La magia comienza a invadirte muy despacio, el poder de la noche te llevara asi mí.
Entremos en un sueño sin final, destruiremos al mundo y nos perderemos en la obscuridad.
¡La noche es mística y solo nuestra será!



